martes, 24 de enero de 2017

Consejos para elegir tu guitarra por el luthier Aquiles Torres

Selección de la guitarra (para niños y jóvenes que se inician en el estudio).

Aunque parezca exagerado, una guitarra de poca calidad en su construcción y sonido puede marcar la diferencia que motive a un niño o joven a dejarla para siempre. Muchos padres, ante la duda sobre si sus hijos realmente se desarrollarán con éxito dentro de la música y, específicamente, dentro de la ejecución de la guitarra, escatiman en el costo de la misma, aunque también el factor de la economía familiar y las posibilidades de poder enfrentar un alto costo privan a la hora de adquirir el instrumento. Pero al final, el resultado es que el nuevo alumno comienza su educación práctica con problemas más allá de lo musical.
El mercado de la guitarra (al igual que el de todos los instrumentos musicales) está invadido y saturado de productos de muy baja calidad que a primera vista representan un alivio para los padres en cuanto a la parte económica, pero que no sólo no cubrirán las expectativas de calidad y sonido, sino que también podrían mal educar al alumno en su naciente actividad musical.
Trataré aquí de enumerar los factores que considero más importantes al momento de la selección de la primera guitarra para niños y jóvenes, aclarando que éstos no necesariamente han de afectar el precio del instrumento, ya que pueden muy bien ser guitarras hechas en fábricas o talleres de elevado número de piezas al año.
Aquiles Torres y Maribel Alcolea 

1.- El sonido: Toda guitarra debe emitir desde el primer momento un sonido claro, redondo (balance entre las notas graves y las agudas) y la afinación es simplemente determinante, no puede haber concesiones en este aspecto; la inspección de las octavas (la cuerda al aire y en el traste número doce) es de rigor, tanto, que el resto de estas recomendaciones no tiene lugar si esta primera no se cumple a cabalidad.

2.- El tamaño o escala: Recomiendo con insistencia el uso de instrumentos de tamaño o escala normal* hasta para los niños de ocho o nueve años, ya que el uso continuo y constante de su propio instrumento musical lo hará desarrollar sus habilidades sin choques en la transición de un instrumento pequeño a uno más grande; salvando, por supuesto, los casos especiales de niños con manos muy pequeñas, en los que una guitarra de escala menor es procedente.

Guitarras de 3/4,  1/2 y 1/4 de escala*: Existen fabricantes que ofrecen guitarras de escalas menores como la de ¾ (61 centímetros), ½ (54 centímetros) y ¼ (48 centímetros), calculadas y diseñadas para niños que se inician a muy temprana edad, 3 a 5 años; aunque su uso será muy efímero por parte del alumno debido al crecimiento, le aportará un buen comienzo y se familiarizará con el instrumento. Para hacerse una idea de estas escalas, podéis colocar un capotraste o cejilla en el primer traste de una guitarra de escala normal y eso representará una guitarra de ¾. Colocando el capotraste en el tercer traste tendremos la escala de ½ y colocándolo en el quinto traste, obtendremos la escala de ¼. Esta prueba resulta interesante hacerla con el niño presente, ya que su maestro podrá ver físicamente el alcance de su mano izquierda y podrá ayudar a decidir cuál de estas escalas es la más conveniente.

 3.- Los materiales: Retornando al punto del mercado, las guitarras de muy bajo precio suelen estar construidas con materiales no sólo de muy baja calidad, también absolutamente inapropiados para los factores de acústica. La tapa, el alma cantante del instrumento, al igual que los aros y el fondo, están siendo elaborados con productos laminados o contrachapados que mutilan sus funciones específicas y que obviamente dejan salir un sonido pobre y de feo timbre. Muchos mangos o mástiles son hechos de una sola pieza de madera de características muy inestables, propensas al pandeo y a la torsión. También, los huesecillos sobre los cuales asientan las cuerdas, tanto en el puente como en la cejilla, están hechos de material acrílico, flexible, de poca dureza, lo que influye directamente en la claridad del sonido. 
Todo esto lo digo para hacer mi recomendación sobre bases reales; cualquiera que sea la guitarra a escoger, dentro del precio que se espera a pagar, debe ser construida con maderas macizas**, apropiadas o indicadas para su función en el instrumento.
La tapa ha de ser, preferiblemente de abeto o de cedro, aunque no sea el de la más alta calidad, siempre brindará un sonido real, un timbre cálido y una resonancia aceptable.
Los aros y el fondo también han de ser macizos o al menos de laminados de calidad. El Palo Rosa, comúnmente procedente de La India, es una madera exótica cuyo sólo empleo en la construcción de la guitarra haría elevar su precio automáticamente, sin embargo, la Caoba, bien sea de origen centroamericano o africano, es de gran calidad sonora, estable y no compromete en demasía el precio del instrumento.
Es recomendable que los huesecillos de asiento sean de hueso real o al menos de resinas muy duras, no acrílicas, así el sonido será más claro.
También recomiendo, por su importancia, la revisión de los clavijeros; lamentablemente, la mayoría es de muy baja calidad y con el paso del tiempo se van aislando, perdiendo la presión y provocando deslizamientos de los cilindros, lo cual se traduce en desafinación constante. Para comprobar si éstos están en buen estado, se debe dar un par de vueltas a cada uno y en ambas direcciones para detectar el grado de presión que traen; demasiado flojos producen inestabilidad en la tensión de la cuerda y desafinación constante; demasiado apretados producen desgaste entre las partes metálicas y eso hará muy impreciso el proceso de afinación.

4.- Comodidad: La nueva guitarra ha de ser cómoda desde un comienzo para el ejecutante, sobre todo para la mano izquierda; por ello, es muy importante revisar cada uno de los siguientes aspectos.

A.- Ancho y espesor del mango a la altura de la cejilla: En este punto, el ancho total del mango, al igual que el de la cejilla, debe medir entre 5,1 centímetros (51mm) y 5,3 centímetros (53mm) y las cuerdas (Mi grave y Mi agudo) no deben estar más cerca del borde del diapasón que 3,5 milímetros. También en ese punto, el espesor del mango no debería exceder los 2,3 centímetros (23mm). La curvatura de la parte posterior del mango ha de ser suave, sin ángulos pronunciados.

B.- Espesor del mango a la altura del traste 9: En este punto, el espesor no debe exceder los 2,5 centímetros.

B.1.- Ancho del mango a la altura del traste 12: En este punto, debe medir entre 6,1 centímetros (61mm) y 6,3 centímetros (63mm).
Entiendo perfectamente que no es muy probable que alguien vaya a una tienda llevando instrumentos  de medición, pero sí me parece vital que el estudiante esté presente para que haga estas pruebas de comodidad con su mano izquierda, rodear el mango en varios puntos con su mano, colocar el dedo pulgar en el punto medio del mango y hacer una barra para sentir los espesores; hacer desplazamientos de esta forma.

C.- La altura o acción de las cuerdas: Este aspecto es vital, muchas guitarras, inclusive de buena calidad, vienen con las cuerdas muy altas tanto a la altura de la cejilla como a la del puente; esto ocasiona que el ejecutante debe hacer mucha más presión de la debida para poder hacer un acorde o pulsar una cuerda simple. Ese mayor esfuerzo genera, obviamente, cansancio prematuro de las manos, lastimaduras en los dedos y frustración, sin mencionar que esta altura exagerada influye en la afinación.
Se debe observar muy bien que el espacio entre las cuerdas y la cresta del traste número uno no sea muy grande, debe sentirse que el esfuerzo para presionar la cuerda sobre el traste sea poco. Recomiendo hacer presión en cada cuerda y con cada dedo sobre el traste número uno, así detectamos cualquier exceso de presión que denote también exceso de altura.
El espacio entre la cuerda y la cresta del traste número doce no debe ser mayor de 4 milímetros (dos monedas de 10 centavos de Euro, una sobre la otra, servirán para medir esa distancia), mayor que eso, el ejecutante sentirá cierta incomodidad para hacer acordes y, por supuesto, tendrá que hacer más presión para lograrlo.

D.- Distancia entre las cuerdas: Si las medidas explicadas anteriormente sobre el ancho del diapasón se cumplen, no habrá problemas para la distancia entre cuerdas, sin embargo, sí debe observarse muy bien que sean equidistantes, tanto en la cejilla como en el puente.

5.- Cuidados: La guitarra es un instrumento de gran fragilidad, no sólo frente al manejo y al trato, también frente a los elementos; así que la larga vida del instrumento depende en mucho de la forma en que lo manejemos y lo usemos.

A.- El ambiente: Mientras no esté en uso, la guitarra debe mantenerse alejada de lugares en los que la luz del sol entre directamente; también de lugares en los que la humedad, bien sea por cuestiones climáticas o por generación debido a riego de plantas, duchas, etc. Tanto el exceso de humedad como de sequedad producen cambios importantes en la guitarra. El exceso de humedad ocasiona aumento del volumen a nivel celular de la madera y tanto el pegamento como los barnices se ven afectados y hacen que el instrumento pierda sonoridad y afinación. Por otro lado, la extrema sequedad del aire ocasiona resquebrajamientos en la madera, separación de las juntas encoladas y debilitamiento de la estructura en general. Lo importante es mantener la guitarra lejos de ambientes riesgosos; si bien los climáticos van un poco más allá de lo que podemos cambiar, los de la vida diaria en casa o en la escuela pueden ser controlados.
Importante, nunca dejar la guitarra (dentro o fuera del estuche) en el interior del coche durante días soleados, el daño puede ser irreparable.

B.- La limpieza: La guitarra debe mantenerse limpia y libre de sustancias que pudieran dañar el barniz y hasta la madera y el pegamento; alcoholes, solventes, ácidos, etc. Pueden causar daños irreversibles a la estructura y la apariencia. Algunas personas, con el propósito de cuidarla y mantenerla en buen estado, recurren a sustancias que podrían poner en riesgo su integridad. Aceites, cremas, gels; ninguno es recomendable, tan sólo un paño muy suave, seco y limpio, es lo adecuado para, al terminar una práctica de estudio o concierto, remover los rastros de grasa y sudor producto del manejo. Sólo si ocurriera algo extraordinario, lo recomendable es llevarla a la tienda o al luthier para que determine la forma de solucionar la situación.

C.- Los clavijeros: Tan sólo una vez al año, una gota de aceite mineral para máquinas, aplicada en cada engranaje del clavijero, removiendo luego el exceso con un papel absorbente, mantendrá en buen estado y funcionamiento esta parte del instrumento.

D.- Cambio de cuerdas: El cambio de cuerdas debe hacerse periódicamente y tomando en cuenta el uso que se le da a la guitarra; el sudor de las manos resulta un agente corrosivo de las mismas y el desgaste por la fricción con los trastes dejarán saber el momento de hacerlo.
Las cuerdas deben cambiarse una a una, es decir, no se deben retirar todas las cuerdas antes de colocar las nuevas; lo correcto es remover la primera y de inmediato colocar la nueva, llevarla hasta su tono y luego proceder a remover y colocar la siguiente; esto se hace así para mantener la natural deformación que experimenta la tapa armónica.
Tampoco se deben cambiar cuerdas de forma parcial, como es el caso de cuerdas que colapsan mientras las demás aún están funcionando bien. Lo ideal es que todas las cuerdas envejezcan al mismo tiempo; así que tan pronto se rompa una cuerda, por la circunstancia que sea, se debe proceder a cambiar todo el juego.

E.- El estuche: Lo más recomendable para la protección integral de la guitarra es el uso de un estuche duro, en el cual la guitarra quede bien ajustada y acolchada, sin espacios grandes que permitan su movimiento dentro de éste. Las fundas o estuches de tela o material artificial protegen contra rayones y ciertos golpes, pero son absolutamente insuficientes a la hora de transportar y almacenar la guitarra.
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*La escala normal es de 65 centímetros, medidos desde el hueso de asiento del puente, hasta el hueso de la cejilla; la escala de 64 centímetros también es bastante usada, pero mayormente en guitarras construidas por encargo.
**En una guitarra podemos encontrar varios tipos o especies de maderas, de muy distinta procedencia; Abeto o Cedro para la tapa armónica, Palo Rosa, Caoba y muchas otras para los aros y el fondo, Cedro de Honduras para el mango, Ebano o Palo Rosa para el diapasón y el puente.